
Con los 2.500 euros prometidos por el Gobierno por el nacimiento de un hijo natural o adoptado, España se acerca a los países europeos más generosos en las ayudas por nacimientos, aunque está lejos de alcanzar los beneficios sociales de Dinamarca, Suecia o Noruega.
En Alemania, la ayuda familiar es de 154 euros mensuales por cada hijo hasta alcanzar los 18 años -ampliable, mientras siga estudiando-, cantidad que sube a 179 euros con el cuarto hijo. El gobierno de Angela Merkel ha introducido además nuevas medidas para incentivar la familia, como la denominada ayuda al padre o madre que se tome un año de baja por paternidad o maternidad.
En Dinamarca, los padres gozan de un permiso de 52 semanas, en el que 18 son para la madre, dos para el padre y el resto se reparte entre los progenitores según su deseo. La prestación económica a percibir durante ese periodo depende del sueldo y las horas trabajadas hasta un máximo de 450 euros semanales. Cada familia recibe una ayuda anual libre de impuestos por cada hijo de entre 1.327 y 1.867 euros, en función de la edad de éstos y hasta que cumplen los 17 años.
En Suecia, las familias pueden percibir la prestación pre y postnatal durante un máximo de 480 días y una ayuda anual de 1.374 euros por niño, en el caso del primero, si bien la cantidad se va incrementando progresivamente en función del número de hijos.
En Noruega, durante el período pre y posnatal, los padres pueden percibir el 100 por ciento del sueldo durante 44 semanas o el 80 durante 50 semanas. Los padres pueden dividir el tiempo de permiso a su gusto, a excepción de tres semanas antes del parto y 6 después que están reservadas para la madre. La ayuda por hijo en este país asciende a unos 1.460 euros al año.
En Austria, el Estado concede a los padres una ayuda mensual de 156 euros por cada hijo, hasta que éste termine su educación escolar y universitaria, hasta una edad máxima de 27 años. Además, si después del nacimiento de un hijo la madre o el padre se dan de baja laboral, el Estado concede una ayuda adicional de 450 euros mensuales durante un máximo de tres años.
En Holanda, pueden solicitar las ayudas a la familia quienes residan en el país y quienes trabajen para una empresa holandesa dentro o fuera del país. El subsidio se concede por cada hijo menor de 18, también en caso de niños adoptados o hijastros, siempre y cuando estén a cargo de la familia que recibe la asignación. Los importes varían en función de las edades, entre los 748 euros al año y los 1.068 euros al año. Desde los 16 años, la ayuda solamente se abona si el hijo está escolarizado, inscrito en una oficina de empleo o presenta alguna incapacitad para trabajar, mientras que cuando el hijo empieza a estudiar en la Universidad o sigue estudios superiores se extingue el derecho a la subvención.
En Bélgica, existe una subvención única por cada hijo, que supera los 1.064 euros para el primer hijo o para cada hijo de un nacimiento múltiple y los 801 euros a partir del segundo niño. Además, se asigna un subsidio mensual para los costes de la educación del hijo o hijos residentes en Bélgica que oscila entre los 79 y los 217 euros y aumenta cuando el niño cumple 6, 12 y 18 años.
En Luxemburgo, la asignación por nacimiento asciende a 580 euros, además de concederse un subsidio mensual a la familia para los costes de la educación del hijo o hijos residentes en Luxemburgo, que oscila entre 185 euros y 1.526 euros y que aumenta cuando el niño cumple 6 y 12 años.
En Suiza existe una asignación económica para todas las mujeres con hijos que trabajan y perciben un salario, aunque la cantidad varía según el cantón de residencia, con un mínimo de 120 euros mensuales por hijo -hasta los 16 ó 25 años en caso de que siga una formación- establecido por el Gobierno federal. De los veintiséis cantones que conforman la Confederación Helvética, sólo diez ofrecen una asignación económica específica por cada nuevo nacimiento, que va de 475 a 900 euros.
En Italia, hay ayudas anuales, que varían según el número de componentes de la unidad familiar y la situación financiera. En el caso de una familia con un hijo, que no supere los 12.499 euros de renta anual, la ayuda es de 1.650 euros y se va rebajando hasta los 61.000 euros, cifra máxima para pedir la ayuda.
En Grecia todas las familias, a partir del tercer hijo, reciben 2.000 euros por un nuevo bebé, entre otros beneficios, como la reducción de impuestos.
El Reino Unido concede una aportación al recién nacido de 370 euros, que es depositada en una cuenta bancaria especial, denominada Child Trust Fund, a la que padres, abuelos y amigos pueden contribuir hasta que el niño cumpla los 18 años. Al mismo tiempo, los padres reciben un "beneficio infantil" de unos 26,7 euros a la semana.
Portugal no cuenta con un plan específico de ayudas al fomento de la natalidad, aunque desarrolla algunas políticas de familia.
Fuente: Basefinanciera